El briard es un perro de personalidad bien
definida y fuerte carácter.
Necesitan dueños que sepan imponerse como tales.
Si usted no encaja dentro de ese perfil por favor elija otra raza, sino
pasara el resto de su vida viendo la televisión sentado en el piso,
mientras él disfruta de su sillón.
Están llenos de energía, que deben canalizar a
través del ejercicio físico, en especial hasta los dos primeros años de
edad.
Se debe tener especial cuidado de no dejar
prendas sucias a su alcance durante su etapa de cachorros, ya que estas
resultan un botín invaluable para ellos. A medida que crecen, estas
pierden todo interés para ellos, y usted puede volver a dejar tirado sus
calzones por donde le plazca.
Como todo buen perro pastor, son desconfiados
ante los extraños. No les permitirán el ingreso a estos a la propiedad a
menos que su dueño lo autorice, entonces no solo no habrá ningún
inconveniente sino que dicho invitado será efusivamente saludado por
nuestro amigo perruno.
En pocas palabras, poseen un impecable instinto
guardián, sin que haga falta ninguna clase de adiestramiento para
despertarlo o incentivarlo. Sin ir mas lejos, una cachorra vendida por
nosotros, Fly, ya antes de cumplir el año de edad, salvo a sus dueños de
2 intentos de asalto al gruñir y ladrar desesperadamente a dos ladrones
que quisieron hacerse pasar por interesados en una propiedad donde ellos
se encontraban, esto despertó las sospechas de sus dueños quienes les
negaron el paso, para mas tarde terminar enterándose de que habían
robado en otras casas del barrio.
Yo acostumbro llevar uno siempre conmigo en mi
auto, y cuando estaciono me puedo dar el lujo de dejarlo abierto en plena
capital o donde este, ya que su mera presencia es sumamente intimidatoria,
y ni por un segundo dudan en ladrar agresivamente al que se acerque
demasiado.
Tienen la costumbre de empujar a los niños con
sus cabezas para alejarlos de lo que ellos consideran peligroso, de la
misma manera que lo harían con las ovejas del rebaño a su cargo. Y
cuando salen a pasear con nosotros siempre prefieren poder trotar a
nuestro alrededor, describiendo círculos, para poder supervisar
constantemente que nada malo nos pase.
Un muy particular sentido del humor también es
característico de su raza, algunos son literalmente considerados "
el payaso de la familia" por sus dueños.
Su memoria es impresionante. Un briard jamás
olvida un olor, un rostro, un lugar, un sonido. Pasaran los años, pero
él recordara inexorablemente todo.
Con los niños traban muy buena relación, y les
encantan los juegos donde se simula la lucha cuerpo a cuerpo entre el y
alguien más. A veces pueden entusiasmarse demasiado y comenzar a apretar
sus mandíbulas mas de lo que resulta aceptable para nosotros, entonces
con un simple y firme llamado de atención se dará por finalizado el
juego, y él comprenderá que no debe llegar a tales extremos si desea
seguir jugando.
También se divierten mucho tirando de pequeños
carros en los que pueden ir niños. Mis hijos le colocan un pretal, se
sientan en sus patinetas y allá parten a toda velocidad. Eso sí, antes
de intentarlo, por favor estén muy seguros de que su briard conoce la
orden de detenerse, sino, pónganles un buen casco a sus chicos.
Son excelentes nadadores y disfrutan mucho si se
les permite usar la pileta en caso de haberla, es mas, para mí es
condición ecuánime que habiendo una piscina donde reside su perro,
usted le enseñe por donde salir en caso de una caída accidental. Esto es
fundamental ya que los perros no siempre encuentran la salida sino la
conocen de antemano, y lo que esta en juego es la vida de su perro.
Bueno, espero poder haberles hecho percibir la
esencia del briard.
Es un compañero invaluable, sensible, divertido,
lleno de energía y sentido del humor, y con una gran responsabilidad
hacia todo aquel que él considere parte de "su familia".